Paloma gigante, cruz de 23 metros y pantallas: así preparan el Monumento a los Españoles para León XIV
El escenario de casi 24 metros de altura ya se levanta en Palermo para las dos misas masivas del Papa en Buenos Aires. Incluye un recorrido en papamóvil de dos kilómetros, puestos de hidratación y un fuerte operativo de asistencia.
A pocos días de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el entorno del Monumento a los Españoles, en la intersección de las avenidas del Libertador y Sarmiento de Buenos Aires, ya muestra la magnitud del operativo que se prepara para recibirlo.
Sobre una de las principales arterias porteñas se montó un escenario de grandes dimensiones y se distribuyeron alrededor de 30 estructuras metálicas con equipos de iluminación, pantallas y sonido. La infraestructura se extiende a lo largo de la avenida del Libertador y está preparada para recibir a una multitud.
El escenario principal tiene 22 metros de ancho y una altura cercana a los 24 metros. Su diseño presenta una fachada blanca con formas onduladas que buscan representar una paloma, símbolo del Espíritu Santo para la Iglesia católica. A un costado del altar, hay una cruz de aproximadamente 23 metros de altura, revestida con los mismos colores que el altar.
Debajo de esas estructuras también se instalaron puestos de hidratación y dispositivos de asistencia sanitaria para garantizar la atención de los peregrinos durante las actividades. El montaje incluye torres de iluminación de alta potencia, pantallas Led de grandes dimensiones y equipos de sonido distribuidos en distintos sectores para extender la cobertura de audio a todo el perímetro.
“Este armado comenzó hace más de 13 días con diferentes equipos de trabajo de la comisión nacional que se viene encargando de todo lo que va a ser el encuentro con las familias en la misa del lunes 9 y el martes 10 en el encuentro que tendrá el Santo Padre con los jóvenes”, explicó Gonzalo Díaz, periodista de la oficina de prensa del Arzobispado de Buenos Aires.
El Monumento a los Españoles será el único espacio de la agenda porteña en el que León XIV protagonizará dos actividades multitudinarias. La primera será el lunes 9 de noviembre, cuando el Pontífice celebrará una misa dedicada a las familias, prevista para las 11.30. Al día siguiente, martes 10, encabezará una vigilia con jóvenes, programada para las 20.15.
Se espera que los primeros peregrinos comiencen a llegar entre el viernes y el sábado. El recorrido del Papa también formará parte de la convocatoria: León XIV llegará hasta la zona de Olleros y avenida del Libertador y recorrerá aproximadamente dos kilómetros en el Papamóvil, saludando a los fieles que se ubicarán a lo largo del trayecto antes de ingresar al sector del escenario.
“Para nosotros los católicos es una inmensa alegría que el Santo Padre nos reciba, primero porque nos confirma en la fe y entendemos que su mensaje va a ser un mensaje cargado de esperanza”, señaló Díaz. También expresó su expectativa de que la visita transmita un mensaje de paz en un contexto internacional atravesado por la polarización y la violencia.
El lugar ya fue escenario de una celebración papal. El 12 de junio de 1982, durante su primera visita a la Argentina, Juan Pablo II ofició allí una misa por la Nación Argentina, pocos días antes de la finalización de la Guerra de Malvinas. Ahora, 44 años después, el mismo espacio volverá a recibir a un Pontífice para dos encuentros que reunirán a familias y jóvenes en el marco de la visita apostólica de León XIV al país.