Meningitis en Mendoza: investigan origen en un hospital y analizan dos posibles nuevos casos
Un brote de Serratia marcescens en el Hospital Privado de Mendoza, principal centro de PAMI, ya suma cinco casos confirmados y dos muertes. Se estudian otras dos muertes y se mantiene cerrado el quirófano mientras se busca el foco de contaminación.
Un brote de meningitis generado por la bacteria Serratia marcescens mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de Mendoza. Hasta el momento se confirmaron cinco casos, dos de ellos con desenlace fatal, y se investigan otras dos muertes que podrían elevar las cifras a siete infectados y cuatro víctimas.
Todas las personas afectadas o bajo estudio fueron intervenidas quirúrgicamente en el Hospital Privado, el principal efector de PAMI en la provincia. El quirófano donde se realizaron las cirugías permanece cerrado desde que se detectó el problema, mientras se lleva adelante una exhaustiva investigación epidemiológica para identificar el “fómite” u objeto contaminado.
La principal hipótesis apunta a una contaminación durante los procedimientos quirúrgicos. Según indicaron desde el Ministerio de Salud provincial, no todos los pacientes recibieron el mismo tipo de intervención —algunas fueron cirugías de fístula y otras traumatológicas—, por lo que se analiza un procedimiento común, posiblemente relacionado con la anestesia o alguna infusión.
La bacteria no se transmite por vía respiratoria, sino por contacto directo, lo que la asocia típicamente a infecciones relacionadas con los cuidados sanitarios. Podría provenir de insumos contaminados, instrumentos compartidos, fluidos intravenosos, soluciones anestésicas o algún otro vector pasivo utilizado en el quirófano.
El quinto caso confirmado no corresponde a una infección reciente. Se trata de un paciente operado en septiembre, cuya relación con los demás casos —todos de octubre— todavía se estudia. Andrea Falaschi, directora general de Epidemiología de Mendoza, explicó que se realizaron cultivos en la sala quirúrgica y se inspeccionaron materiales y procedimientos comunes entre los pacientes.
“Se ha hecho una inspección al quirófano buscando materiales que pudiesen estar contaminados; también se ha investigado todo lo que tienen los pacientes en común, y estamos manejando distintas hipótesis. Por ahora, el quirófano sigue cerrado”, señaló Falaschi, quien manifestó preocupación porque el episodio atenta contra el concepto de “quirófano seguro”.
Desde la cartera sanitaria confirmaron que se revisarán todos los procesos hospitalarios con el objetivo de realizar una mejora integral del proceso quirúrgico. Una vez que se obtengan los resultados de los análisis, se definirán las medidas correspondientes, que podrían incluir sanciones y acciones judiciales.
La investigación comenzó el miércoles pasado, cuando dos pacientes ingresados en el Hospital Central fueron diagnosticados con meningitis por un germen poco habitual. Al comprobar que ambos habían sido operados en octubre en el mismo centro privado, se activó el protocolo. Todas las meningitis son de notificación obligatoria.
Las autoridades trabajan de manera conjunta entre la Dirección de Epidemiología, la Dirección de Fiscalización y Habilitaciones, el Departamento de Farmacias y el programa provincial de Control de Infecciones. Aunque reconocen la gravedad del brote, estiman que, por las características de la infección que aparece rápidamente en el posquirúrgico inmediato, es poco probable que aparezcan nuevos casos.
El episodio genera incertidumbre en Mendoza y vuelve a poner en el centro del debate la seguridad de los procedimientos quirúrgicos en establecimientos de alta complejidad.