Sociedad

Juan Liquindoli, educador canino: “Los perros disfrutan las caricias, pero no todas se viven de la misma

El especialista rosarino explicó en sus redes las señales que indican si un perro realmente disfruta de las caricias o las tolera. Su post se volvió viral y genera reflexión sobre cómo relacionarnos mejor con nuestras mascotas.

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Perro sentado sobre la camilla de un consultorio veterinario
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El educador canino rosarino Juan Liquindoli publicó un hilo en sus redes sociales que rápidamente se volvió viral. En él detalla que, si bien los perros disfrutan las caricias, no todas se viven de la misma manera y muchas veces los dueños ignoran las señales de incomodidad.

Según Liquindoli, hay que observar el lenguaje corporal del animal. Orejas hacia atrás, mirada desviada, lamido de hocico, bostezo o inmovilidad repentina son indicadores de que la caricia no está siendo placentera, aunque el perro no se retire de forma explícita.

“Los perros son muy tolerantes y a menudo aguantan porque nos quieren o porque no tienen otra opción”, explicó el especialista. En cambio, las señales de que realmente disfruta incluyen cola relajada y en movimiento suave, ojos entrecerrados, acercamiento voluntario y un cuerpo flojo y distendido.

El post, que acumuló miles de interacciones en pocas horas, busca educar a los dueños para evitar situaciones de estrés involuntario. Liquindoli recomienda siempre pedir “permiso” al perro antes de acariciarlo: extender la mano y dejar que sea él quien se acerque.

En Rosario y el resto de la provincia, donde cada vez más familias incorporan mascotas a su vida cotidiana, este tipo de consejos cobran relevancia. Especialistas locales coinciden en que muchas consultas veterinarias y de entrenamiento tienen origen en malentendidos de comunicación entre humanos y canes.

Liquindoli insiste en que cada perro es un mundo: lo que para uno es una caricia ideal, para otro puede resultar invasivo. Factores como la raza, la historia del animal, su edad y el contexto influyen en cómo vive el contacto físico.

El educador recomienda observar siempre el conjunto de señales y no quedarse solo con una. Además, sugiere respetar los momentos en que el perro busca soledad o descanso. “Respetar sus límites fortalece el vínculo”, asegura.

La viralidad del contenido refleja una mayor conciencia sobre el bienestar animal en Santa Fe. Cada vez más tutores de mascotas buscan información basada en ciencia y respeto antes que en tradiciones o suposiciones humanas.

Desde el Diario Santa Fe recomendamos prestar atención a estas señales la próxima vez que interactúes con tu perro. Un pequeño cambio en la forma de acariciarlos puede mejorar notablemente su calidad de vida y la relación que tienen con ustedes.

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