Marcha Federal Universitaria: el movimiento obrero respalda la defensa de la educación pública
Estudiantes y dirigentes sindicales se reunieron en la Universidad Nacional de Rosario para consolidar la alianza entre trabajadores y el sector universitario de cara a la movilización del próximo jueves.
En un salón de la Universidad Nacional de Rosario, estudiantes, docentes y representantes de las principales centrales obreras santafecinas compartieron este miércoles un encuentro que ratifica el respaldo del movimiento sindical a la Marcha Federal Universitaria convocada para el próximo jueves 22 de octubre.
La actividad sirvió para fortalecer el vínculo entre el mundo del trabajo y las universidades públicas, en un contexto de ajuste presupuestario que afecta tanto a las casas de altos estudios como a los sectores productivos del interior provincial. Dirigentes de la CGT, la CTA y gremios como ATE, UPCN y sindicatos docentes expresaron su compromiso de acompañar la movilización que partirá desde diferentes puntos del país hacia la Capital Federal.
"El ataque a la universidad es un ataque al conjunto de la sociedad", señaló uno de los oradores sindicales durante el debate. La consigna resonó fuerte entre los presentes, muchos de ellos estudiantes de carreras vinculadas al campo, la industria y los servicios, que ven cómo el recorte impacta directamente en las posibilidades de los jóvenes del interior de Santa Fe.
Desde Rafaela hasta Reconquista, pasando por Venado Tuerto y Villa Constitución, las universidades nacionales son una de las pocas puertas de ascenso social que quedan abiertas. Por eso el respaldo del movimiento obrero no es solo declarativo: varios gremios ya confirmaron que movilizarán delegaciones desde el interior provincial para sumarse a la Marcha Federal.
El encuentro en Rosario también sirvió para coordinar acciones concretas. Se acordó que las organizaciones sindicales participarán activamente en las asambleas preparatorias y que se buscará visibilizar cómo el desfinanciamiento universitario afecta no solo a la investigación y la extensión, sino también a la formación de profesionales que después vuelven a sus pueblos a trabajar en cooperativas, hospitales o escuelas.
En Santa Fe, donde el campo y la industria láctea necesitan cada vez más técnicos e ingenieros formados localmente, el ajuste en las universidades se siente como un freno al desarrollo regional. Por eso la defensa de la educación pública se cruza con la defensa del empleo y la producción en el interior.
La Marcha Federal Universitaria del jueves 22 buscará poner en la agenda nacional la situación crítica de las universidades: falta de presupuesto para funcionamiento, salarios docentes por debajo de la inflación y un sistema de becas que no alcanza para cubrir las necesidades de miles de estudiantes que llegan desde pueblos del norte y sur provincial.
Tanto estudiantes como dirigentes sindicales coincidieron en que esta no es una lucha sectorial. Es una pulseada por el modelo de país que se quiere: uno donde la educación y el trabajo sigan siendo herramientas de movilidad social o uno donde ambos derechos se restrinjan cada vez más.
Desde el Diario Santa Fe seguiremos de cerca las repercusiones de esta marcha en nuestra provincia, donde el interior tiene mucho para decir sobre el valor de una universidad pública, gratuita y de calidad.