La planta que se agrega al mate y se usa para aliviar molestias digestivas
Conocida como ajenjo, la Artemisia absinthium se consume desde la antigüedad por sus propiedades digestivas. Cómo prepararla y a quiénes no les conviene.
La Artemisia absinthium, más conocida como ajenjo o absenta, es una planta que desde hace siglos se utiliza para mejorar la digestión y como aperitivo. En Santa Fe y gran parte del litoral argentino, no es raro encontrarla agregada al mate, especialmente entre quienes buscan un remedio natural para molestias estomacales.
El uso de esta hierba se remonta a la Antigüedad. Los romanos ya la empleaban para estimular el apetito y aliviar problemas digestivos. En nuestro país, su incorporación al mate cotidiano forma parte de una tradición que combina el conocimiento popular con prácticas medicinales heredadas.
Propiedades y beneficios
Sus principales virtudes se deben a la presencia de compuestos amargos que estimulan la producción de jugos gástricos y biliares. Esto la convierte en un aliado para quienes sufren de digestiones lentas, flatulencias o pérdida de apetito. También se le atribuyen efectos leves antiespasmódicos que pueden ayudar a calmar cólicos intestinales leves.
En la provincia, donde el mate es casi un ritual diario, muchos lo combinan con ajenjo para potenciar su efecto digestivo, especialmente después de comidas abundantes o cuando aparecen síntomas de indigestión.
Cómo prepararla
La forma más habitual es agregar una pequeña ramita seca o un puñado de hojas al mate. Se recomienda no exceder la cantidad para evitar un sabor demasiado amargo que termine arruinando la infusión. También puede prepararse como té aparte: se hierve una cucharadita de hojas secas en una taza de agua durante 3 a 5 minutos y se deja reposar.
En ambos casos, se sugiere consumirlo después de las comidas principales. Su uso debe ser moderado y no prolongado en el tiempo, ya que el consumo excesivo puede generar efectos no deseados.
Precauciones y contraindicaciones
Aunque es una planta natural, el ajenjo no es apto para todos. Está contraindicado en mujeres embarazadas o en período de lactancia, ya que puede estimular las contracciones uterinas. Tampoco se recomienda a personas con úlceras gástricas, gastritis severa o problemas hepáticos graves.
Además, contiene tuyona, una sustancia que en dosis altas puede resultar neurotóxica. Por eso es fundamental no abusar de su consumo y consultar siempre a un médico o herborista calificado antes de incorporarlo de forma regular, especialmente si se toman medicamentos.
En Santa Fe, donde el uso de plantas medicinales está muy arraigado, el ajenjo forma parte del recetario popular. Sin embargo, los especialistas insisten en que ningún remedio casero reemplaza un diagnóstico profesional cuando los síntomas digestivos son persistentes o intensos.
El equilibrio entre tradición y precaución es clave. Una ramita de ajenjo en el mate puede ser un buen complemento para la digestión, siempre que se use con moderación y respeto a sus contraindicaciones.