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El Paraná trae camalotes y fauna silvestre: cómo se prepara Rosario ante las crecidas

Las inundaciones desplazan animales hacia la costa rosarina y generan acumulación de vegetación flotante. Protección Civil capacita a su personal y brinda recomendaciones para convivir con la dinámica natural del río.

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Torre del Monumento a la Bandera en Rosario junto al río Paraná
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Las crecidas del río Paraná no solo elevan el nivel del agua: también movilizan camalotes, desplazan animales silvestres y obligan a la ciudad de Rosario a activar protocolos de prevención y respuesta.

El fenómeno forma parte de la dinámica natural del valle de inundación, un sistema donde el agua y la tierra firme se conectan de manera permanente. Según la investigadora Silvina Chemes, doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, estas crecientes restablecen conexiones entre el cauce principal y ambientes laterales, influyendo directamente en los ciclos de alimentación y reproducción de distintas especies.

El biólogo Pablo Scarabotti, del Instituto Nacional de Limnología, explicó que las inundaciones favorecen la reproducción de peces migratorios como sábalo, boga, dorado y surubí. Al conectar el río con lagunas y bañados, los huevos y larvas acceden a zonas con más vegetación y alimento, aunque los efectos se observan varios años después.

Uno de los signos más visibles de las crecidas es la llegada de camalotes, formaciones vegetales flotantes que actúan como balsas naturales. En ellas viajan serpientes, arañas, roedores, peces, insectos y hasta ejemplares de yacaré, según un estudio de 2017 que relevó fauna transportada en el sistema del Río de la Plata tras las inundaciones de 2015-2016.

En abril de 2026, una acumulación masiva de camalotes obstruyó la toma de agua de la planta potabilizadora de Arroyito, lo que generó cortes y baja presión en el servicio para Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Funes. Aguas Santafesinas debió realizar tareas de limpieza de emergencia para normalizar la situación.

Durante la gran crecida de 2015-2016, vecinos y trabajadores de la costanera rosarina reportaron avistajes de serpientes, arañas, roedores, mulitas y otros animales. Se registraron restricciones en la Rambla Catalunya y consultas por posibles mordeduras, aunque no existe una estadística oficial consolidada sobre rescates o incidentes.

En el contexto actual, el director de Gestión de Riesgos y Protección Civil de la Municipalidad de Rosario, Gonzalo Ratner, indicó que las crecidas reducen el espacio disponible para los animales y aumentan los encuentros con personas. Entre las especies que pueden aparecer mencionó serpientes, carpinchos, coipos, iguanas, roedores y, eventualmente, yacarés.

Ratner aclaró que no todos los avistajes requieren intervención. Si el animal está en la orilla o en un ambiente natural, lo recomendable es respetar su espacio y mantener distancia. Solo cuando ingresa a zonas urbanas o representa un riesgo concreto corresponde dar aviso a las autoridades para evaluar la situación.

No todas las especies responden igual a las inundaciones. Mientras algunos peces aprovechan las condiciones para reproducirse, otras como el ciervo de los pantanos sufren graves impactos. Durante la crecida de 2015-2016, un estudio del CONICET registró 142 muertes de ciervos en el Delta, de las cuales el 86% estuvieron vinculadas a caza furtiva, ya que los animales se concentraban en sectores elevados de fácil acceso.

Las bajantes y los incendios de 2020-2022 también dejaron huella: un relevamiento de la UNL en islas del Paraná medio mostró que el 70% de los humedales relevados no se recuperó y se identificaron 83 especies afectadas entre plantas, anfibios, aves, reptiles y mamíferos.

Ante esta realidad, Rosario fortalece su respuesta institucional. En octubre de 2026 se realizó una nueva capacitación en rescate de animales silvestres en el Bosque de los Constituyentes, a cargo del equipo de MundoAparte. Participaron alrededor de 100 personas de más de diez localidades, incluyendo bomberos, policías, guardavidas y agentes de Protección Civil.

La jornada incluyó contenidos teóricos y prácticos sobre contención de aves, mamíferos y reptiles, con énfasis en bioseguridad y reducción de estrés animal. Estas formaciones se suman a otras recibidas por el personal municipal durante 2026, como las realizadas con Litoral Gas y Bomberos Zapadores en rescate en barrancas y apuntalamiento de estructuras.

La preparación busca articular el trabajo de Protección Civil con áreas de Ambiente y organizaciones especializadas. El objetivo es intervenir de manera adecuada cuando la fauna silvestre llega a la ciudad, sin perder de vista que el río y su biodiversidad forman parte inseparable del paisaje rosarino.

Entender estas dinámicas permite pasar de la sorpresa o el temor a una convivencia informada con un sistema fluvial que, además de agua, sigue trayendo vida.

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