Educación, investigación, Correo y Aerolíneas: cómo se reparten los 74.332 puestos públicos perdidos en Santa
El ajuste del gobierno nacional implicó la pérdida de 74.332 empleos en el Sector Público Nacional, un recorte del 21,6%. Educación e investigación fueron las áreas más afectadas. El impacto en la provincia.
El gobierno nacional redujo un 21,6% la planta de personal del Sector Público Nacional entre 2024 y lo que va de 2026, lo que equivale a la eliminación de 74.332 puestos de trabajo. Eso significa un promedio de 72 despidos por día hábil desde que comenzó el ajuste.
Según datos oficiales analizados por este medio, las áreas más golpeadas fueron las vinculadas a educación, ciencia y tecnología, el Correo Argentino y Aerolíneas Argentinas. En Santa Fe, donde el empleo público representa un pilar importante tanto en la capital como en Rosario y el interior, el impacto se siente con fuerza en universidades, institutos de investigación y dependencias provinciales que articulan con organismos nacionales.
Educación e investigación concentraron casi el 40% de los recortes totales. Solo en el ámbito universitario y del CONICET se perdieron más de 29.000 cargos, muchos de ellos docentes, investigadores y personal administrativo de apoyo. En Santa Fe, la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Nacional de Rosario vieron reducidas sus plantas de no docentes y becarios, lo que afectó directamente la calidad del servicio educativo y los proyectos de extensión en barrios vulnerables.
El Correo Argentino y Aerolíneas Argentinas siguieron en la lista de mayores afectados. Entre ambas empresas estatales se eliminaron más de 18.500 puestos. En el caso del Correo, los despidos golpearon fuerte en las sucursales del interior santafesino, donde el servicio postal es muchas veces la única conexión oficial con el Estado. En Aerolíneas, la reducción de personal en tierra en el aeropuerto de Rosario y en las oficinas de Santa Fe Capital complicó la operación de rutas regionales.
El resto de los 74.332 empleos perdidos se repartió entre organismos de desarrollo social, ministerios nacionales con delegaciones en la provincia y entes reguladores. En términos relativos, Santa Fe perdió alrededor de 4.800 puestos directos e indirectos, según estimaciones de gremios locales.
Desde el Ministerio de Economía de la Nación justifican los números como parte de un “saneamiento necesario” para reducir el déficit. Sin embargo, en los barrios de Rosario y Santa Fe Capital, donde muchos trabajadores públicos viven y consumen, el impacto se traduce en menos familias con ingresos estables, caída en el consumo y mayor presión sobre los servicios sociales provinciales.
Los sindicatos de la provincia, como ATE y UPCN, vienen denunciando que detrás de los números hay historias concretas: docentes investigadores que perdieron su beca, carteros con más de 20 años de antigüedad y personal de mantenimiento de escuelas que ya no tiene trabajo. “No son números, son familias que no llegan a fin de mes”, resumió un delegado santafesino.
La tendencia no parece revertirse en lo inmediato. Fuentes cercanas a la administración nacional indicaron que el objetivo es seguir achicando la planta hasta fin de año, aunque con menor intensidad. En Santa Fe, tanto en la capital como en el sur provincial, la preocupación pasa por cómo se compensará la ausencia del Estado nacional en áreas sensibles como educación y ciencia.
Mientras tanto, los trabajadores afectados intentan recolocarse en el sector privado o en la administración provincial, que también enfrenta sus propias limitaciones presupuestarias. El ajuste nacional, en definitiva, llegó a los territorios y cambió la ecuación laboral de miles de santafesinos.