Economía

El comercio rosarino repuntó con Halloween pero no alcanza: “Necesitamos dos o tres Navidades para poner

Miguel Ángel Rucco, de la Asociación de Comerciantes de calle San Luis, destacó el impulso que generaron disfraces y golosinas en un contexto de fuerte caída del consumo. Sin embargo, advirtió que el alivio es insuficiente y que la vacancia de locales en el centro se duplicó.

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El centro de Rosario suma 323 locales vacíos y la vacancia llegó al 8% en abril 2026
(Propia)

Los festejos de Halloween dejaron un respiro temporario en algunos rubros del comercio rosarino, aunque el panorama general sigue siendo de fuerte contracción. Según Miguel Ángel Rucco, referente de la Asociación de Comerciantes de calle San Luis e integrante del Observatorio Económico de Rosario, las familias hicieron un esfuerzo extra para comprar disfraces y golosinas, pero ese impulso no alcanza para revertir meses de caída sostenida del consumo.

En diálogo con el programa De boca en boca de Radio 2, Rucco describió que la festividad importada se consolidó como una fecha de comercialización relevante. “Hoy genera una demanda extraordinaria. La gente lo incorporó y hoy es una costumbre social, una fiesta popular”, señaló. Las salidas masivas de familias a plazas y barrios como Belgrano o la plaza López permitieron ventas de artículos de bajo ticket: caretas, capas y golosinas que oscilaron entre 1.000 y 5.000 pesos.

El comerciante graficó el comportamiento actual del consumidor: “La gente tiene miedo, no gasta, lo último no lo gasta y en esto, por hacer feliz a un niño, decide gastar ese manguito extra”. Ese pequeño desembolso sirvió para levantar el ánimo de un sector que viene muy castigado, pero no modifica la tendencia de fondo.

La cuenta que no cierra

Rucco fue claro al dimensionar la magnitud del problema: “Para recuperar los meses complicados que venimos pasando de caída de ventas, necesitamos de estas fiestas, unas cuantas, como dos o tres Navidades, por ejemplo, para poner las cuentas al día”. Muchas pymes están postergando el pago de impuestos o recurriendo a financiamiento alternativo, lo que en varios casos deriva en embargos judiciales.

A la presión de costos (servicios, alquileres) se suma la competencia de las ventas online y de los supermercados mayoristas de origen asiático. Frente a eso, los comerciantes de calle San Luis apuestan al asesoramiento personalizado y a la atención presencial como valor diferencial, aunque reconocen que el bolsillo de los rosarinos está cada vez más flaco.

La vacancia se duplicó en el macrocentro

Uno de los indicadores más visibles de la crisis es el aumento de locales vacíos. Según relevamientos trimestrales del Observatorio Económico, la cantidad de inmuebles desocupados en el macrocentro se duplicó. “Lamentablemente, tenemos que informar lo que cualquiera puede corroborar caminando por el centro. La cantidad de vacancia se duplicó”, afirmó Rucco.

El dato concreto es elocuente: si antes era común ver dos carteles de alquiler por cuadra, en algunas arterias ahora hay cuatro. Esa realidad urbana refleja la dificultad que atraviesan los pequeños y medianos comercios para sostener sus proyectos.

El panorama descripto por el dirigente mercantil confirma lo que los números vienen mostrando desde hace meses en la economía provincial: el consumo sigue deprimido y las fechas puntuales, aunque ayudan, no logran compensar la pérdida acumulada de poder adquisitivo. La pregunta de fondo es cuánto tiempo más podrán resistir las pymes rosarinas sin un cambio de tendencia más estructural.

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