Pamela Meyer: hablar menos para influir más en entrevistas laborales
La experta en comportamiento asegura que el silencio estratégico, el uso del “nosotros” y una actitud colaborativa generan mayor impacto que las respuestas extensas.
Pamela Meyer, reconocida experta estadounidense en detección de mentiras y comportamiento humano, sostiene que en las entrevistas de trabajo hablar menos puede generar una influencia desproporcionada sobre el entrevistador.
Según la especialista, el exceso de palabras suele diluir el mensaje y transmitir inseguridad. En cambio, respuestas concisas, pausas deliberadas y el uso estratégico del silencio permiten que el interlocutor complete mentalmente la idea, lo que aumenta la percepción de autoridad y confianza.
Meyer recomienda reemplazar el “yo” por el “nosotros” en las respuestas. Frases como “creo que nosotros podríamos resolver ese desafío de esta forma” proyectan una actitud colaborativa y orientada a equipo, algo que las empresas valoran cada vez más en procesos de selección.
La experta, autora de libros sobre lenguaje no verbal y engaño, explica que la mayoría de los candidatos habla demasiado por nervios. Ese impulso, dice, es contraproducente: el cerebro del entrevistador se satura y pierde atención. Hablar menos obliga a elegir las palabras con precisión y genera mayor impacto emocional.
Otro consejo clave es proyectar una actitud de escucha activa. Meyer sugiere usar el silencio después de una respuesta para que el entrevistador sienta que tiene espacio para intervenir. Esa pausa controlada transmite seguridad y capacidad de reflexión, cualidades muy buscadas en perfiles profesionales.
En el contexto económico actual de Santa Fe, donde la competitividad por puestos calificados es alta tanto en Rosario como en la capital, estas técnicas pueden marcar la diferencia. Analistas locales del mercado laboral coinciden en que las empresas priorizan candidatos que demuestran inteligencia emocional y trabajo en equipo por sobre los que solo destacan conocimientos técnicos.
Meyer también advierte sobre el lenguaje corporal. Mantener contacto visual moderado, postura abierta y gestos controlados refuerza el mensaje de que la persona es confiable y colaborativa. Según sus estudios, el 55% de la percepción se forma por el lenguaje no verbal, el 38% por el tono de voz y solo el 7% por las palabras en sí.
Para quienes se preparan para entrevistas en el sector público o privado santafecino, la recomendación es clara: practicar respuestas de entre 30 y 60 segundos, identificar los tres puntos más fuertes del perfil y dejar que el entrevistador guíe la conversación. El objetivo no es llenar el silencio, sino dominarlo.
La influencia desproporcionada que menciona Meyer surge precisamente de esa economía verbal. Quien habla poco pero con sustancia genera curiosidad, respeto y la sensación de que tiene más para decir de lo que expresa. En un mercado laboral donde la primera impresión dura segundos, esa estrategia puede ser decisiva.