La semilla que ayuda a cuidar la masa muscular y refrescarse en días de calor
El nutricionista Diego Sívori explicó los beneficios de la sandía, el melón y una semilla clave para mantener la hidratación y la masa muscular durante el verano santafecino.
Con las temperaturas que ya superan los 30 grados en gran parte de Santa Fe, la hidratación y la elección inteligente de alimentos se vuelven fundamentales. El nutricionista Diego Sívori analizó los productos más consumidos en esta época y destacó el rol de ciertas semillas y frutas de estación.
Según el especialista, la sandía y el melón no solo hidratan por su alto contenido de agua, sino que también generan saciedad con muy pocas calorías. Esto los convierte en aliados ideales para quienes buscan controlar el peso o simplemente refrescarse sin caer en bebidas azucaradas.
Pero uno de los puntos más interesantes que señaló Sívori tiene que ver con las semillas de sandía. Lejos de ser un descarte, estas pequeñas semillas son una concentrada de proteínas, magnesio y aminoácidos esenciales que contribuyen al mantenimiento de la masa muscular, algo clave sobre todo en adultos mayores o personas que realizan actividad física en el calor.
"La semilla de sandía ayuda a cuidar la masa muscular y, al mismo tiempo, refresca cuando hace calor", resumió el nutricionista. Recomendó consumirlas tostadas o incorporadas en licuados y ensaladas, siempre en porciones moderadas.
En la provincia, donde el verano puede ser largo y húmedo, estos consejos cobran especial relevancia. Desde Rafaela hasta Reconquista, los santafecinos buscan alternativas frescas y accesibles. La sandía, que se produce en varias zonas del interior, llega a los mercados locales con precios razonables y se transforma en una opción económica y saludable.
Sívori también recordó que tanto la sandía como el melón aportan potasio, lo que ayuda a regular la presión arterial y a evitar calambres musculares después de una jornada de trabajo o deporte al aire libre. Además, su bajo índice glucémico los hace aptos para personas con diabetes o que siguen dietas controladas.
Para aprovechar al máximo sus beneficios, el nutricionista sugirió elegir frutas maduras, consumirlas bien frías y no descartar las semillas. En el caso de la sandía, se pueden secar al sol o tostar ligeramente para mejorar su textura y sabor.
Con el pronóstico de una primavera-calurosa que se extiende hasta marzo, incorporar estos alimentos al día a día puede marcar la diferencia en la forma en que el cuerpo enfrenta las altas temperaturas. No se trata solo de refrescarse, sino de nutrirse de manera inteligente mientras se cuida la salud muscular y la hidratación.