Franco Bartolacci, nuevo presidente del CIN: prioridad por financiamiento y reformas
El rector de la UNR fue elegido en el 95 Plenario del CIN; promete recomposición salarial, reformas y defensa de la universidad pública.
Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue elegido presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) en el 95 Plenario de Rectoras y Rectores realizado el 28/3/2026, según informó Sin Mordaza. La designación lo pone al frente del organismo que nuclea a las universidades públicas del país en un momento en que las instituciones exigen mayor presupuesto y una ley de financiamiento que asegure funcionamiento y salarios.
¿Qué decidió el plenario y qué dijo Bartolacci?
El 95 Plenario votó la nueva conducción y designó como vicepresidente a Anselmo Torres, rector de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) (. Estos "tres" puntos configuran la agenda inmediata que la conducción del CIN pretende llevar al debate público y a la negociación con el Estado.
¿Cómo impacta esto en Rosario y la región?
Para la UNR y el ecosistema universitario de Rosario, la presidencia de un rector local puede traducirse en mayor visibilidad de demandas regionales. Vemos a una universidad que, desde la trama territorial, exige respuestas concretas: recomposición salarial para los trabajadores de la educación superior y partidas suficientes para laboratorios, becas y mantenimiento. El CIN, que reúne a universidades de las 24 jurisdicciones del país (según el CIN), será el foro donde esas exigencias se conviertan en reclamos ante el Ministerio de Educación y el Poder Ejecutivo nacional. La comunidad académica rosarina espera que esa representación se traduzca en cifras y acuerdos concretos, no solo en discursos.
¿Qué significa para el financiamiento universitario?
Bartolacci reclamó que el gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, y puso el acento en el "estado salarial angustiante" que golpea a trabajadores y docentes (Sin Mordaza, 28/3/2026). La discusión de fondo es presupuestaria: la conducción del CIN deberá negociar partidas que garanticen funcionamiento y salarios en un contexto macroeconómico que complica el poder adquisitivo de los sueldos. En la práctica, esto implicará presentar propuestas técnicas y acordadas por las universidades para ser discutidas con Hacienda y Educación. Si la conducción logra unidad en torno a cifras y prioridades, habrá más chances de avanzar; si no, las demandas quedarán en reclamos públicos sin efecto inmediato.
Mirada institucional y social: qué falta y qué pedir
Desde nuestra perspectiva territorial e institucional, el desafío es doble. Primero, convertir los reclamos generales en propuestas concretas y mesurables: cuánto se necesita para recomponer salarios en términos reales, cuántas plazas de investigación y capacitación hacen falta, y qué partidas son imprescindibles para mantener laboratorios y residencias. Segundo, que el CIN actúe con transparencia: datos desagregados por universidad, por jurisdicción y por rubro permitirán fiscalizar avances y retrocesos. Exigimos presencia estatal y negociación pública: la universidad no puede depender solo de comunicados o promesas.
La nueva presidencia tiene la oportunidad de traducir la unidad mencionada por Bartolacci en acuerdos técnicos y en una agenda clara hacia el Estado. También tiene la responsabilidad de proteger a estudiantes, trabajadores y comunidades que dependen de la universidad pública para movilidad social y producción de conocimiento. Un dato de contexto: el encuentro fue el 95 Plenario, celebrado el 28/3/2026, y representa un paso institucional que deberá medirse por resultados concretos, no solo por declaraciones (Sin Mordaza).
Con la conducción empezando su mandato, vigilaremos que ese "abrazo solidario" al que apeló Bartolacci se convierta en políticas y cifras verificables, con datos públicos y comparables año contra año. Exigimos presupuesto, transparencia y políticas que garanticen la educación pública como derecho.