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Así anda la Isuzu D-MAX, la pickup japonesa que vendió más de 5 millones en el mundo

La marca especializada en vehículos pesados apuesta por la nueva generación de la D-MAX en el segmento de las pickups medianas, con foco en el uso laboral, robustez y confiabilidad mecánica. Probamos la versión LS importada desde Tailandia.

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Así anda la Isuzu D-MAX, la pickup japonesa que vendió más de 5 millones en el mundo
La Nación — General

La oferta de pickups medianas en la Argentina sigue creciendo con propuestas que van desde el trabajo rural hasta el uso mixto. En ese marco, Isuzu presentó la nueva generación de la D-MAX, un modelo que acumula más de cinco millones de unidades vendidas a nivel mundial en sus 20 años de historia.

La camioneta, importada desde Tailandia, se ofrece en dos versiones: LS y LSE. En esta oportunidad se probó la variante de entrada de gama LS, orientada principalmente al uso laboral donde destacan la capacidad de carga, el comportamiento off-road y la confiabilidad del motor diésel.

En dimensiones, la D-MAX mide 5.270 mm de largo, 1.870 mm de ancho y 1.810 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3.125 mm. El despeje al suelo es de 240 mm y la caja de carga tiene 1.495 mm de longitud. El peso bruto total alcanza los 3.175 kg.

El diseño exterior sigue el lenguaje Miura Design, con superficies geométricas y líneas marcadas. El frente se destaca por una parrilla de gran tamaño y luces diurnas, mientras que los faros traseros incorporan una firma lumínica en forma de L. La versión LS calza llantas de aleación de 18 pulgadas y está disponible en varios colores, entre ellos Splash White, Onyx Black Mica y Namibu Orange Mica.

Dentro del habitáculo, el tablero cuenta con instrumental digital de 7 pulgadas y una pantalla multimedia de 9 pulgadas compatible de forma inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. La consola central mantiene botones físicos para facilitar el uso y el volante integra comandos para diversas funciones, incluido el control de velocidad crucero convencional.

Entre los elementos de confort se encuentran asientos en cuero negro, regulación eléctrica para el conductor, acceso y arranque sin llave. La LS se diferencia de la LSE en tapizados y algunos ítems de seguridad y asistencias.

El corazón de la D-MAX es un motor turbodiésel 3.0 litros de cuatro cilindros con turbo e intercooler que entrega 187 CV a 3.600 rpm y un torque máximo de 450 Nm entre 1.600 y 2.600 rpm. Se combina con una caja automática de seis velocidades y tracción 4x4 con modos 2H, 4H y 4L.

El sistema “Shift On The Fly” permite cambiar tracción sin detener la marcha y cuenta con bloqueo de diferencial, recursos pensados para mejorar el desempeño fuera del asfalto. El consumo mixto registrado durante la prueba fue de 8,8 litros cada 100 kilómetros.

La suspensión está calibrada priorizando robustez y capacidad off-road, por lo que en ciudad se siente algo firme sobre irregularidades del pavimento.

En seguridad, la versión LS incluye seis airbags, frenos ABS con EBD, control de estabilidad, control de tracción, asistente de arranque en pendiente y control de descenso. La LSE agrega un séptimo airbag de rodilla y sensores de estacionamiento traseros.

Los valores de la gama D-MAX se actualizaron recientemente y posicionan a la pickup japonesa como una alternativa confiable para quienes buscan una herramienta de trabajo durable y con buena trayectoria en motores diésel.

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