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Un concurso sospechoso

Existe preocupación en el ámbito judicial por el desarrollo en un concurso de Jueces  llevado a cabo por el Consejo de la Magistratura de la Provincia de Santa Fe  para cubrir  5 cargos en los Tribunales Colegiados  de Responsabilidad Extracontractual  Nro. 1 y 4 de esta Capital.

Tribunalessantafe
Tribunales de Santa Fe

Cabe mencionar que la convocatoria al concurso se hizo en el presente año, siendo un número importante los interesados ya que llegaron a ser 76 los inscriptos. El 26 de julio todos ellos debieron  cumplir con el examen de oposición que fue evaluado por un tribunal compuesto por tres miembros que pertenecen del Colegio de Magistrados, de la UNL y del Colegio de Abogados.

 

Lo sugestivo del resultado de esta instancia evaluadora  resultó ser que superaron “los objetivos” para continuar en el concurso  solo 11 aspirantes. No se trata de un número casual, pues  11 es la cantidad justa y mínima exigible ya que la normativa –art 26 del Decreto 854/16- reza  que los que pasen la instancia sean el doble de los cargos vacantes más uno.

 

No resulta ser este dato el único “curioso”, pues no menos llamativo fue la cantidad de siete impugnaciones que hubo sobre las evaluaciones realizadas por el Tribunal Evaluador; vía recursiva ante el mismo Cuerpo, y más llama la atención que todas las impugnaciones fueron desestimadas  en el mismo acto.

 

No solo llama la atención la celeridad para decidir del Tribunal, sino también el descontento reinante en muchos de los aspirantes no solo por lo argumentado sino porque quien decide dichas impugnaciones es el mismo tribunal que realizó la evaluación impugnada cuando lo  justo y libre de toda sospecha es que sean otros los que decidan el descontento planteado.

 

El sistema peca de cierta imparcialidad ya que bloquea la posibilidad que un “tercero no vinculado” tanto para que el impugnante y al Evaluador, efectúe una revisión de lo actuado y lo justo o no del planteo efectuado por los concursantes, resolviendo con absoluta imparcialidad.

 

Fuentes fidedignas relatan además cierta anormalidad vivida el día previsto para el examen de oposición con los dos  casos sorteados  traídos a resolver por el Tribunal Evaluador para los concursantes, ya que efectuado el sorteo, el primero de ellos, debió  ser modificado por no ser un caso de competencia para resolver para el concurso en trámite, ya que refería a una “mediación previa”, cuando en los  procesos ante los Tribunales Colegiados de Responsabilidad Extracontractual no existe legislación que implique se deba  instrumentar tal trámite previo.

 

También sorprende que el segundo caso planteado trataba a resolver una cuestión “contractual”, poco entendible si lo que estaba en concurso era un cargo para Juez de Tribunales Extracontractual, no siendo el caso en cuestión de competencia del Tribunal llamado a concurso.

 

Las desprolijidades llegaron a tal extremo que, planteada la incongruencia y no estando presente el Evaluador, los restantes integrantes del Tribunal decidieron  “descartar” el mismo y proceder a sortear “un tercer caso” una  situación no prevista por la reglamentación de concursos.

 

A este abanico de irregularidades habrá que sumarle que  en la página Web del Consejo de la Magistratura, en todos los concursos abiertos y en trámite, constan las distintas etapas en que se encuentra cada concurso, figurando en cada uno –y posterior a la Entrega de resultados- la publicación del  “resultado de oposición y antecedentes”, haciéndose público los mismos. Este concurso no aparece todavía publicado.

 

El descontento llega a tan nivel que –se dice en los pasillos tribunalicios-  algunos de los concursantes estarían evaluando la judicialización del caso que pondría en un limbo, una vez más, la institucionalización de las vacantes, por una supuesta falta de transparencia y publicidad que no deben estar ausentes en un proceso tan relevante que es la  selección de  quienes deben impartir justicia ante la sociedad, debiendo garantizarse  la elección por la idoneidad.