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“Rudy”, el docente de la UADER y el calvario de Sofía

Diario Santa Fe accedió al testimonio de una joven santafesina víctima del docente acosador. Otras alumnas ya lo habían denunciado.

UADER
Sede de UADER.

Por Mariana Steckler (@marianasteckler)

 

Se trata de Sofía, una joven de la ciudad de Santa Fe estudiante de la Licenciatura en Psicología de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales –FHAyCS- de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER)

 

Sofía, como la mayoría de los y las alumnas que recién ingresan a una carrera de grado lo hizo con expectativa, ilusión y ganas de aprender. Lo que no sabía era que iba a transformarse en una de las tantas jóvenes que cayeron en las redes del docente Conrado Rudy Astudilla.

 

Astudilla se describe a sí mismo en un sitio Web:correntino de nacimiento (1969), entrerriano por adopción. Poeta y docente de Filosofía y Psicología, ha publicado diversos artículos críticos y poesías en revistas especializadas y tiene dos libros: “El baile de los libros tontos” y “Caja de Gritos”. Además ha participado como letrista del músico Jorge Mockert y también del músico Daniel Rochi.

 

Astudilla fue, además, subsecretario de cultura durante la gestión municipal de José Carlos Halle en Paraná.

Las materias en las cuales da clases en la UADER son de primer año: Problemática epistemológica de la psicología y Semiótica. Esta última es una de las troncales del primer año de la licenciatura.

 

Sofía cursó su primer año junto con un grupito de alumnos y alumnas también “fascinados con el docente. Astudilla logra capturar la atención de los alumnos de una manera contundente, lleva parlantes y pone música de Pink Floyd mientras da clases, monta una escena. Pero es una fascinación entre adoración y temor porque cada día se dirigía en particular a alguien y lo criticaba fuerte ya sea por su forma de vestir, por alguna insignia que portaba,por las profesiones religiosas, o por algún aspecto físico. Era común escuchar “vos, la de los dientes de lata, o la rubia teñida o ustedes que se miran con cariño vayan a coger al aula de al lado. Por lo general sus víctimas eran mujeres”

 

“Astudilla transmitía el conocimiento utilizando ironías y metáforas, muchas veces agresivas, violentas en su lenguaje mordaz. En un momento, había alumnos que decidían levantarse e irse. El docente alentaba a quien no se sienta a gusto se retire y curse con otro profesor. Con esa prepotencia hablaba y algunos de hecho se fueron. Es descrito como el rockstar de la UADER”

 

Lo cierto es que este docente de 48 años está en el lugar y momento claves, se encuentra con alumnas muy jóvenes que cursan su primer año universitario.

 

“En ese primer año yo estaba muy sola”, cuenta Sofía, “estaba pasando momentos difíciles. Me sentía rota.”

 

Esta característica se repite en cada una de las otras 3 jóvenes que también denunciaron a Astudilla, cada una en su momento. Las cuatro coinciden en que durante ese primer año se sentían solas, angustiadas y que su acercamiento al docente aparentaba al principio ser una suerte de balsa.

 

Pero la historia no fue, en todos los casos, algo placentero. Una vez que el docente iniciaba la relación afectiva se detonaban los resortes de una pesadilla. Desde artilugios manipuladores, pasando por maltratos, encierros, invisibilización, violencia en algunos casos física y sexual, control absoluto de las redes y contactos de las jóvenes hasta llegar al final de la relación. “Con todas utiliza el mismo dispositivo perverso”. Hasta el final de la relación en el cual se desataba lo peor: “la separación fue y es todavía una tortura”, relata Sofía conmovida al máximo. “Yo sabía que otras chicas habían pasado por lo mismo pero no lo quise ver, siempre pensaba que conmigo iba a ser distinto. Se habían contactado conmigo por las redes y yo lo ignoré, hoy no quiero que le pase a otras chicas. Ya no más víctimas de Astudilla”

 

El acoso y la persecución por parte del docente se exacerban cuando las jóvenes pretenden finalizar la relación. A partir de allí, “empieza a acosarme por mail, por las redes, por el teléfono, accedió –indudablemente desde hacía tiempo- a mi WhatsApps desde una computadora y desde una página de Personal enviaba mensajes a mis padres. El contenido de los mensajes eran hostigantes y hacían referencia a cuestiones muy íntimas de mi familia. Yo estaba cada vez más asustada. Una tarde volviendo a mi casa encontré mi foto con un poema pegado en las paredes del edificio, en los postes de luz, en el piso. Algo ominoso. Uno de los mensajes que le envió a mi madre fue el número de teléfono del Cementerio Municipal. Eso indujo la denuncia ante el Ministerio Público de la Acusación mientras se diligenciaba la medida de distancia en el Juzgado de Familia donde se determinó el impedimento de acercamiento a menos de 200 metros de mi persona y mi mamá durante tres meses”

Uader mail perverso
Entre tantos mensajes y mails que recibió Sofía quizás sea éste el más elocuente. Astudilla se reconoce un perverso

 

Nada detuvo al docente acosador. De hecho, en los mensajes que le enviaba le aseguraba explícitamente que una medida de distancia no lo iba a detener. Astudillala esperaba en la Plaza de los Bomberos de Paraná donde Sofía bajaba del colectivo para ir a la facultad. Y hasta allí llevó las pintadas en stencil y graffitis, aparecieron volantes por la facultad, en el comedor universitario, en el anexo de la UADER, en los bancos y el piso de la plaza. Incluso también en el comedor de la otra universidad de Paraná, en la UNER –Universidad Nacional de Entre Ríos-.

 

En Santa Fe, al vencimiento de la primera medida Sofía la renueva exigiendo la restricción absoluta lo que motiva la entrega del botón de alerta. Acción que tampoco lo contuvo. Sólo logró que lo detuvieran una vez mientras la seguía en la plaza. Detención que duró unas pocas horas.

 

La desazón de Sofía se extendió durante todo el año 2017, tuvo que batallar contra la indiferencia de la UADER quien ya había ignorado otras denuncias sobre el mismo docente, una incluso del año 2014.  Sofía nunca bajó los brazos, intentó una y otra vez que su denuncia haga eco, tocó todas las puertas legales y administrativas. Junto con su abogado, José Luis de Iriondo, presionaron en la facultad para que se traten estas denuncias hasta que lograron en marzo de este año que se emita la Resolución 159 (adjunta) la cual insta una Comisión de Seguimiento de la investigación del caso teniendo en cuenta la Resolución 39 que dispone apartar por 90 días a Conrado Astudilla de su cargo como docente. En la misma también se le prohíbe acercarse a menos de 200 metros del edificio y abre una instancia de sumario administrativo, todo esto, con suerte, previo a un eventual juicio académico. A propósito del cual, el abogado de Iriondo entiende que “existen sobrados elementos para habilitar esa instancia, y estamos expectantes que el mismo se lleve adelante con la celeridad que amerita. Además, esperamos se pueda resolver la correspondiente exoneración del profesor, atento la gravedad de los hechos denunciados.

 

Galería de Imágenes: Resolución 159 (Hacer Clik en las imágenes para ampliar)

 

 

 

Tanto Sofía como su abogado reprochan la inacción de la universidad quienes no han demostrado hasta el momento voluntad suficiente para investigar y sancionar estas conductas extremadamente reprochables y peligrosas por parte de un docente de primer año.

 

Acercamiento al Programa de Género de la UADER

 

Donde sí encontraron respuesta fue en el Programa de Género donde sus integrantes escucharon y gestionaron con diligencia el pedido de suspensión del docente en el Consejo Directivo. Este Programa es el lugar propicio para que cada persona que haya sufrido o presenciado algún episodio de violencia de género pueda narrarlo con la reserva del caso.

 

Sin embargo, las víctimas saben que las gestiones para sancionar al docente deben partir desde el ámbito legal superior de la UADER, y desde ahí no están obteniendo respuestas con respecto al curso de la investigación mientras los tiempos corren. Agrupaciones estudiantiles denuncian por inacción a las autoridades de la Universidad y resaltan en redes sociales que el docente estuvo en la facultad a pesar de la suspensión. El proceso legal lo lleva adelante la abogada Lucía Zapata, de la FHAyCS, quien es la instructora sumariante integrante del departamento legales de la institución. ¿Esta comisión funciona, la causa avanza?

 

No es difícil imaginar que si la UADER hubiera actuado como corresponde en 2014 ante la primera denuncia hoy no estaríamos escuchando denuncias como la de Sofía. Por este motivo la joven insiste en que se accione para evitar futuras víctimas.

 

Por lo pronto, Sofía fue notificada hace una semana de su responsabilidad de acercar pruebas -nuevamente, como si no lo hubiera hecho ya otras tantas veces en otros tantos espacios- para continuar con la investigación (adjunto).

 

Eso sí, lo concreto es que en estos días Conrado Rudy Astudilla puede volver de sus vacaciones pagas a dar clases y a cruzarse sin miramientos con Sofía y con cualquiera de las otras tres jóvenes denunciantes. Y quién sabe, con otras más que aún no han tomado coraje para denunciarlo.

 

Galería de Imágenes: Decenas de mails que Astudilla le enviaba a Sofía. Este material forma parte de otra cantidad importante de insumo probatorio del acoso al cual fue sometida la víctima. (Hacer click en las imágenes para ampliar)