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Pedido de informes por la isla que Caputto se compró a sí mismo

La semana pasada, este portal dio a conocer una denuncia de la AFIP ante la justicia federal por la compra de una isla por casi tres millones de dólares por parte de la empresa Deusto S.A. La firma y el terreno adquirido pertenecen a la misma persona: el empresario periodístico Nahuel Caputto. Tras la nota, el diputado por el Frente Social y Popular, Carlos Del Frade, realizó un pedido de informes en la cámara baja.

Nahuel Caputto
Nahuel Caputto

Por Maximiliano Ahumada ( @mxahumaday Nicolás Lovaisa (@nicolovaisa )

 

En el texto, el legislador solicita que el Poder Ejecutivo, a través los organismos correspondientes, explique “si la compra de la isla Los Mellados, por casi 3 de millones de dólares de parte de la firma Deusto SA, constituye algún tipo de perjuicio contra el estado santafesino”.

 

Entre los principales puntos a responder, enumera los siguientes:

  • Si la compra de la isla “Los Mellados” de parte de la firma Deusto SA implica una posición de privilegio en relación a la construcción del Nuevo Puerto de Santa Fe.
  • Si la firma Deusto SA tiene deudas con el fisco provincial.
  • Si la firma Deusto SA presenta denuncias laborales en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
  • Si la supuesta evasión de cuatro millones de pesos con la AFIP tiene su correlato con otros organismos provinciales.
  • Si existen causas judiciales provinciales pendientes de resolución en los tribunales santafesinos de parte la firma mencionada.
  • Si distintos organismos estatales invierten pautas oficiales de publicidad en los medios de comunicación o programas impulsados por alguno o algunos de los integrantes de la empresa Deusto SA.

 

Entre sus fundamentos, Del Frade sostiene que “las operaciones económicas y financieras de empresas vinculadas a medios de comunicación, tanto en la provincia como en la Nación, necesitan de una mayor atención de parte de los organismos de control de los estados”.

 

“Desde los años noventa en adelante, a partir de la constitución de los multimedios, se erigió una nueva clase empresarial que no solamente apostaba a la evolución de canales de televisión, emisoras de radios, diarios y revistas, sino también a otros negocios que, de acuerdo a lo registrado en los propios medios, se hacían con mayor facilidad por ser justamente los dueños de esas firmas con llegada masiva a la sociedad. La propiedad de los medios, entonces, sirvió para llegar a otros nichos económicos y financieros”, agrega en el escrito.

 

Por último, destaca: “La pregunta fundamental es saber si en todo este recorrido el estado santafesino no resultó perjudicado o, desde sus organismos de control, no se hicieron los seguimientos más rigurosos ante este movimiento de dinero. La mención de posibles privilegios a la hora de constituir el nuevo puerto de Santa Fe potencia la necesidad de explicar si hay beneficios extra legales para la empresa aludida”.

 

Nota principal:

El empresario de medios que se compró una isla a sí mismo