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Los negocios del jefe de Anses Litoral con un geriátrico PRO sancionado por maltratos

El responsable actual de más de 600 mil jubilados santafesinos y entrerrianos fue abogado y en la práctica operó como lobbysta del hogar de ancianos San Pablo, multado y suspendido por el Pami por suciedad, escasa comida, deficiencias edilicias y mala atención. El establecimiento, ubicado en el norte de la capital provincial, es de la diputada de Cambiemos Alejandra Vucasovich, que lo tuvo como asesor legislativo.

Mastropaolo Macri
Mastropaolo con Mauricio Macri

Por Gustavo Castro

El gerente de la Región Litoral de Anses Sebastián Mastropaolo, que tiene a su cargo a 632.774 jubilados y pensionados de Santa Fe y Entre Ríos, fue representante legal del geriátrico San Pablo de la ciudad de Santa Fe y durante varios años ejerció de hecho como lobbysta e incluso “administrador” ante el personal del establecimiento y empleados y autoridades del Pami, obra social que lo sancionó económicamente e incluso llegó a suspenderlo tras detectarse graves falencias de todo tipo.

 

Desde junio de 2015 hasta el momento de asumir su función actual, en mayo de 2016, el jefe del organismo previsional para ambas provincias fue asesor de la diputada provincial de Cambiemos María Alejandra Vucasovich, quien es propietaria de la residencia para adultos mayores, según la documentación existente en el ministerio de Salud de Santa Fe.

 

En efecto, en 2005 el geriátrico celebró el contrato de prestación con el Pami que en la actualidad está vigente y en nombre de la empresa quien puso la firma fue Vucasovich. La legisladora de Cambiemos figuró también como directora suplente de la compañía por lo menos hasta 2012, de acuerdo a las publicaciones en el Boletín Oficial de la provincia.

 

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En campaña: Carlos Pereira, José Corral, Sebastián Mastropaolo y Gisela Scaglia.

Años antes, la misma residencia para adultos mayores quedó en el ojo de la tormenta tras la revelación pública del entonces delegado de ATE en el Pami, Sergio Delfino, sobre la existencia de varios casos de de afiliados con sarna en el lugar y el relajamiento de los controles por parte de las autoridades de aquel momento.

 

Una historia similar pareció repetirse cuando el 30 de agosto de 2012, la hija de un afiliado presentó una denuncia en el Instituto contra el hogar de ancianos por falta de higiene y demás atenciones mínimas que requería su padre por su estado de salud. En paralelo llegó una carta de una mujer con reproches porque su esposo se había caído en la residencia y no había recibido las atenciones correspondientes.

 

Los señalamientos quedaron corroborados cuando el 24 de enero de 2013, una auditoría “en el terreno” y “otras pruebas recabadas”comprobaron, entre otras falencias,“falta de higiene”, “deficiencias edilicias: sistema de desagües, baños deteriorados, falta de acceso a timbres”,“deficiencia de mobiliarios: armarios y colchones”, “falta de higiene de los afiliados en tanto a la técnica de bañado, periodicidad de higiene, cambio de pañales y ropa sucia”,“deficiencias en el servicio de enfermería y de auxiliares, personal insuficiente, maltrato a afiliados”, “servicio inadecuado de comida, falta de higiene, desayunos inadecuados –sólo té con pan-, raciones insuficientes”, “no cuentan con servicio de kinesiología”.

 

En consecuencia, el Pami Santa Fe resolvió el  16 de mayo de ese mismo año aplicarle al geriátrico una sanción económica. Y allí es donde quedó la huella de Mastropaolo y sus intereses coincidentes con Vucasovich, que años después tendrían corroboración política en la Legislatura: el actual jefe de Anses Litoral firmó un recurso interpuesto el 20 de agosto de 2013 ante el Instituto para solicitar que se levante la multa o se disminuya su importe. No resultó: luego llegó la suspensión, medida que consiste en cortar el flujo de afiliados al establecimiento.

 

En posteriores auditorías y diálogos con el personal de la obra social de los jubilados, como así también en charlas con los trabajadores del establecimiento, el jefe de Anses Litoral se siguió presentando como “administrador”.Lo siguió haciendo hasta 2016 inclusive, cuando la nueva conducción del Instituto, ya con nuevo gobierno, resolvió levantar las sanciones tras el compromiso del geriátrico de mejoras en diversos aspectos.

 

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Mastropaolo y Mauricio Macri

Esto último quedó plasmado en una nota del 26 de julio de ese año del titular formal del establecimiento, Fernando Ignacio Spessot, quien compartió por lo menos el directorio con Vucasovich entre (al menos) 2008 y 2012. Allí enumera una serie de reformas en las instalaciones de gas y luz, edilicias, alimentarias, médicas, de higiene y confot, y de atención integral, por todo lo cual solicita “puedan evaluar la suspensión que hoy tiene la institución y habilitarnos nuevamente, comprometiéndonos a seguir revirtiendo las áreas para la mejor atención posible hacia nuestros residentes”. En efecto, una auditoría previa ya había dado resultado “bueno”.

 

Esa evolución no se mantuvo en el tiempo. En una inspección del 5 de abril de 2017 se volvieron a detectar “focos infecciosos y/o insectos”, problemas con la “correcta limpieza en dormitorios y baños”, incumplimientos en la “descontaminación de ropa potencialmente contaminada”, falta de “higiene personal”. El déficit mayor se comprobó en el área de nutrición: “no cubre el aporte energético”, “no cubre las recomendaciones nutricionales”, “no aporta suficiente calcio, hierro y vitamina C”, “no incluye carnes blancas mínimo 3 veces por semana”, “no hay adecuación correcta a los estados patológicos y fisiológicos”, “no hay higiene de estructura física, instalaciones y equipamiento”, entre otros puntos. La  síntesis: “el total de los puntos obtenidos sobre lo evaluado es de 49%”, con lo cual el resultado fue “deficiente”.

 

Hace un mes, antes de ser desplazado de la dirección del Pami Santa Fe, Alfredo Marinelli ordenó otra auditoría en el geriátrico San Pablo. Las conclusiones también en este caso fueron rotundamente negativas. Seguramente esta situación que padecen los jubilados que allí se alojan es lo que motivó el intenso celo que en estos días pone en el expediente la actual responsable local del Instituto, Jorgelina Ferreyra.