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Entre el oficialismo, la oposición y algunos “opositores amigables”

A partir del 10 de diciembre asumen los concejales electos en octubre y habrá un nuevo tablero político. El oficialismo perdió terreno. ¿La oposición logrará acuerdos para terminar con los vetos de Corral e imponer agenda propia? ¿Cuál fue el rol de los diferentes bloques durante estos años?

Concejo Santa Fe vacio
Recinto del Concejo de Santa Fe.

Por Nicolás Armento

En 2015 la oposición era una mayoría fragmentada, sin capacidad de construir una agenda unificada. Esto cambió al año siguiente, cuando la oposición logró madurar acuerdos de funcionamiento y fortaleció el control legislativo. Pero, sin lograr cohesión, votó dividida en temas sensibles y no pudo recuperar delegaciones dadas al ejecutivo en años anteriores.

 

Haciendo historia

 

Cuando José Corral fue reelecto Intendente  mantuvo el control del poder legislativo. Leonardo Simoniello fue reelegido presidente del Concejo, en sintonía con la victoria del Frente Progresista Cívico y Social. El Justicialismo fue segunda fuerza con Silvina Frana, mientras que una facción del PJ compitió en las filas del PRO. Sin embargo, el Concejo Municipal, por primera vez desde 2007, se conformó con más concejales opositores que oficialistas, pudiendo dejar de ser “la escribanía” del Intendente y volver a recuperar potestades perdidas. Pero (con la huida de un sector al PRO) la denominada “grieta” dividió al Justicialismo haciendo difícil los acuerdos opositores.

 

Durante 2016, el Justicialismo se reunificó, pero con poca cohesión en temas centrales. Un ejemplo de esto fue el pedido de autorización para tomar deuda, donde votó dividido. Alejandra Obeid y Juan Cesoni sostuvieron firme la postura en contra del endeudamiento demostrando que la gestión Corral sub-ejecutaba las partidas presupuestarias de obra pública. Los otros siete concejales votaron a favor, luego de acordar el nombramiento en el Tribunal de Cuentas Municipal de una vocal. Mas allá de estas diferencias, el control legislativo se fortaleció y con nueve ediles el PJ encontró acuerdos para desplazar al Frente Progresista de la Presidencia del Concejo Municipal, eligiendo a Sebastián Pignata al frente del cuerpo.

 

Iniciado el 2017, el Justicialismo quedó a mitad de camino en el ejercicio del poder concentrado en una mayoría opositora. Por un lado, no habilitó el pedido de más deuda solicitada en el proyecto de presupuesto y por el otro, no dio el aval en todas las comisiones a pedido de Marcela Aeberhard. De esta forma, debilitó la posibilidad de que prosperen proyectos para que el Concejo recupere potestades como la de regular el transporte público.

 

Por ahora, la oposición no ejerce el número para modificar la relación entre el poder legislativo y el ejecutivo en la ciudad. Muestra de esto es que el Intendente aprobó sin que nadie se despeine, un conjunto de medidas irregulares tales como haber puesto a funcionar dos líneas de colectivo, el METROFE, modificar el sentido de calles céntricas, suprimir carriles exclusivos y no responder ni uno de los pedidos de informes para brindar explicaciones sobre las denuncias públicas de clientelismo político y corrupción. Hoy sólo el pedido de una comisión investigadora y la posible suspensión de la licitación de la terminal de ómnibus son los frentes abiertos.

 

A pesar de esto, la mayor novedad llegó este año ante el cierre de listas de cara a renovar la mitad del cuerpo: se produjo la fractura del interbloque oficialista. El Intendente se encolumnó al presidente Macri y logró que sólo cuatro concejales se sumaran a la escudería de Cambiemos. Los otros cuatro permanecen en el Frente que gobierna la Provincia comandada por Miguel Lifchitz. Si se suman los ediles del Justicialismo, esto permite que la oposición alcance los dos tercios.

 

La nueva composición

 

Desde el próximo 10 de diciembre el Concejo Municipal tendrá siete concejales del Frente Justicialista, seis del Frente Progresista y cuatro de la Alianza Cambiemos. Lo primero que se resolverá es la Presidencia del cuerpo,en esa instancia se verá qué tipo de oposición tendrá el gobierno de José Corral.

En el Justicialismo se observa diálogo, pero todavía sin la unidad necesaria para garantizar una agenda común. El primer electo concejal Marcos Castelló es “nuevo” en la política, a quien comenzaremos a conocer en sus lineamientos de acción política. Sebastián Pignata, Ignacio Martínez y Lucas Maguid conforman desde hace tiempo un espacio político importante que aspirará a continuar presidiendo el cuerpo legislativo y mantener una oposición de baja intensidad, dialoguista y con actitud de negociación. Marcela Aeberhard conforma un monobloque que en elecciones secundó a Pignata votando a favor del oficialismo en temas sensibles como el endeudamiento. El sector más opositor es el Bloque Justicialista de Alejandra Obeid y Juan Cesoni que no han transigido en ese tema, solicitando incluso,suspender licitaciones e interpelar a funcionarios por denuncias de corrupción y rechazar la cuenta de inversión.

 

Concejo foto interna
Concejo Municipal. (El litoral).

El Frente Progresista Cívico y Social es la segunda fuerza si se tiene en cuenta  a los seis ediles que formaron parte de la lista que ganó las elecciones. Emilio Jatón llega al Concejo Municipal como el que obtuvo mayor cantidad de votos, hombre del Gobernador, al que se le suma Laura Mondino conformando el mismo bloque. Leonardo Simoniello y Leandro González son un binomio conocido en el recinto, a los que se le suma  a Sergio Basile y Franco Ponce de León en el interbloque que hasta hoy son leales a la gestión de Lifschitz.

 

Luego de la fractura del Frente, este bloque dejó de ser oficialista pero las relaciones todavía existen y las negociaciones y acuerdos no son inviables. La cercanía de la victoria electoral y el horizonte hacia el 2019 logra cohesionar un conjunto de concejales que ven en el Justicialismo o en Cambiemos una oportunidad para presidir el Concejo.

 

La Alianza Cambiemos será el bloque minoritario, con cuatro ediles que defenderán la gestión y trabajarán en las autorizaciones necesarias que solicite el Intendente. 

 

Lo que vendrá

 

De cara a definir y establecer la lógica entre oficialismo y oposición, Cambiemos deberá trabajar sobre las tensiones de los otros bloques para dificultar y evitar acuerdos opositores a fin de no obstaculizar los objetivos de la gestión y los grados de discrecionalidad con que Corral toma decisiones. A priori, los intentos más fértiles de acuerdo parecerían ser más permeables con los ediles que hace dos años compitieron en las filas del PRO, o con los opositores de extracción radical. Ambos espacios conviven hace tiempo en el Concejo y existe una serie de acuerdos preexistentes.

 

Este es el cuadro de situación actual, los hechos demostrarán cuál será su proyección política. Si la oposición logra un gran acuerdo con agenda común tendremos un Concejo Municipal fuerte y un Intendente controlado. De lo contrario, el Intendente tendrá el camino allanado hacia el 2019, pensando en la Casa Gris y erigiéndose en el líder provincial sin discusión de la Alianza Cambiemos.