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En Santa Fe casi no se usa la plata que llega para cuidar los bosques nativos

Es dinero de la Nación que se distribuye a las provincias por la ley de Bosques de 2007. En los últimos 3 años ingresaron 39 millones de pesos al Estado santafesino por ese rubro. Pero solamente se invirtieron 11.

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Por Gustavo Castro

 

El gobernador Miguel Lifschitz firmó el 15 de marzo pasado el decreto N° 473, que revela una gruesa subejecución presupuestaria en la aplicación de la Ley Nacional de Bosques en la provincia de Santa Fe durante los últimos años.

 

En el documento oficial, al que accedió Diario Santa Fe, se dispone la incorporación al ejercicio 2018 del “saldo no invertido” en 2017 del Programa de Ordenamiento de Bosques Nativos, por un monto total de a $27.775.470,61. En la planilla donde se desagrega la modificación presupuestaria se observa que la totalidad del dinero es de origen nacional.

 

Si se tiene en cuenta que el presupuesto de 2017 tenía una previsión de $ 14.050.000, está claro que la desinversión viene de arrastre. Esa flaca implementación de la Ley de Bosques en la provincia se puede cuantificar, si se pone el foco en los últimos 3 años, básicamente desde que se creó el programa provincial con ese objetivo, en diciembre de 2014.

 

En ese sentido, Diario Santa Fe pudo detectar tres decretos provinciales de ingreso de recursos de Nación por ese rubro: el 3791/15 por $ 7.810.400, el 3353/16 por $ 9.915.820 y el 565/17 por $ 7.170.720. Eso hace un total de $ 38.946.940 en los tres años. En consecuencia, sólo queda restar la cifra del “saldo no invertido” para lograr el número final: $ 11.171.470.

 

En criollo: el gobierno provincial recibió casi 39 millones de pesos del Estado nacional durante los últimos 3 años para cuidar a los bosques nativos locales y sólo invirtió poco más de 11, lo cual supone apenas el 28,68% de ejecución. Es decir, usó sólo 29 pesos de cada 100.

 

Conviene recordar que la “Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos”, Ley de Bosques en su nombre resumido, fue un proyecto del entonces diputado nacional filokirchnerista Miguel Bonasso, a instancias de varias organizaciones ecologistas. Se aprobó en 2007, pero se reglamentó en 2009.

 

Esa normativa prevé la creación y sostenimiento de un Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos “con el objeto de compensar a las jurisdicciones que conservan los bosques nativos, por los servicios ambientales que éstos brindan”. Los recursos se obtienen, fundamentalmente, del Tesoro Nacional y de un pequeño porcentaje de la recaudación por retenciones a las exportaciones agropecuarias. Ése es el origen de los fondos que llegaron a Santa Fe y no fueron mayormente invertidos.

 

Esta realidad, la que indican las cifras son eje de esta nota, entra en contradicción con un proyecto del gobernador Lifschitz que concluyó su trámite legislativo hace apenas una semana en el Senado provincial, exactamente el mismo día de la firma del decreto: la “Ley del Árbol”, que tiene como objetivo “promover la creación de reservorios forestales de manera gradual y sostenida, tanto en el ámbito público como en el privado”, según se destacó oficialmente.