Ir a pagina principal
YouTube Twitter Facebook

“En los sectores populares volvió el fantasma del hambre”

En un extenso diálogo con Diario Santa Fe, Agustín Rossi habló de todo: su opinión sobre la actualidad económica y política, las causas de corrupción que investiga la justicia, el Justicialismo en Santa Fe, el Peronismo “sidecar” y su futuro político.

Agustin Rossi
Agustín Rossi, diputado del PARLASUR

Por Sebastián De Marco

@sebademarco1

Fue la voz más fuerte del Kirchnerismo en la Cámara de Diputados de la Nación, estuvo en el ojo de la tormenta en los debates más fuertes durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y fue ministro de Defensa en los últimos años de la gestión anterior. Hoy Agustín Rossi es diputado del PARLASUR y, en un impasse durante una recorrida por la provincia, habló con Diario Santa Fe.

Dejó su opinión sobre la actualidad en la que ve “un deterioro en lo social” y se refirió a los índices oficiales de desocupación. Descree de la “pesada herencia” y asume que el caso López fue un “mazazo” para el interior del Kirchnerismo, aunque reiteró que, según su mirada, hay persecución del gobierno, de los grandes medios y del “partido judicial” contra quienes integraron las gestiones anteriores. Asume que hay diferencias dentro del Justicialismo santafesino, asegura que la manera de votar de Omar Perotti en Senadores no lo representa y habla del Peronismo “sidecar”.

-Recorriendo la provincia de Santa fe ¿Con qué realidad se encontró?

-Sin duda que en la provincia la realidad socioeconómica preocupa a todos. Hay un deterioro de la cuestión social, en toda la argentina, que ya es harto evidente. Los datos del INDEC de esta semana sobre desocupación ubican a la provincia otra vez en un triste privilegio. El Gran Rosario tiene el índice de desocupación más alto de todo el país.: el 11,4%. Casi se duplicó el desempleo en Rosario.

-Hay un dato llamativo en los datos del INDEC, en el gran Santa Fe bajó el desempleo a 5% cuando el año pasado estaba en un 6,5.

-Eso puede ser por variaciones propias de cómo se toma la medición. Esa ecuación tiene que ver con la cantidad de personas que dicen estoy buscando empleo y no encuentro; si hay una persona desocupada y dice que no busca empleo no figura en ese índice. Pero además hay una explicación estructural que es la incidencia del empleo público. Rosario es una ciudad en la que hay una baja incidencia del empleo público porque no es capital de provincia. En cambio en Santa Fe es exactamente a la inversa.

El empleo público en momentos de crisis económica genera un colchón. Entonces, en Rosario el comportamiento del empleo es pro-cíclico: si la economía está en crecimiento, en Rosario crece muy rápidamente. Si hay recesión, en Rosario se siente mucho más. Me parece que allí están las diferencias entre estas ciudades.

-Desde el oficialismo, sin embargo, se dice que no hay que tener en cuenta los índices anteriores.

-Eso es querer atenuar un efecto que es notable. Si no quieren hablar de estadísticas, hablemos de valores absolutos. La economía argentina está parada y eso generó una destrucción de puestos de trabajo fundamentalmente en la economía informal extendiéndose hasta otros sectores de la economía formal.

-El combo devaluación, quita de retenciones y tarifazos generó una inflación del 50%, una caída del PBI del 2 y el 3% y un fuerte déficit fiscal. Con una clase media que había crecido mucho en en los últimos años y que afectada por esto que mencionábamos se vio obligada a reducir sus gastos y reordenar su economía. Hoy pueden comprar mucho menos que el año pasado y eso repercute en la economía informal. Es decir, hay una clase media afectada porque les modificaron su ecuación de ingresos y preocupada por los tarifazos, y sectores populares (mucho de los cuales vivían en una economía informal) donde empieza a existir el fantasma del hambre.

Cualquier docente puede decir que los comedores escolares aumentaron un 30 o 40% su matrícula, que los chicos llegan con hambre después del fin de semana largo. Recién en Sauce Viejo una docente me contó que un chico le dijo: “Por fin llegaron las 11”, porque a esa hora empieza el comedor.

-¿Cree que en ese aspecto se había avanzado en los últimos años?

-La cantidad de chicos en los comedores escolares era muchos menos, se venía reduciendo permanentemente. Pero la lógica del Macrismo es exactamente al revés, la gobernadora de Buenos Aires hace publicidad de los comedores que inauguró y la mayor cantidad de chicos que allí asisten y la verdad que debe ser al contrario, lo que nosotros queremos es que los chicos coman en sus casas. Si hay más chicos en los comedores es porque en la casa no alcanza.

-Más allá de este análisis hay un sector que reconoce que en estos meses está mejor: el agro exportador. Se lo pregunto teniendo en cuenta el rol principal que usted tuvo en la discusión por las retenciones en 2008.

-Eso es cierto. Entiendo también que hay un sector de la maquinaria agrícola que todavía tiene posibilidades de mantener niveles de producción. Así como hay otros sectores del campo que no están en la misma situación. El sector lácteo está muy complicado, leía que cerraron 500 tambos en la provincia en estos meses. Los criaderos de porcinos están complicados porque estamos importando cerdos y aumentaron los insumos y el maíz al quitarle retenciones; lo mismo con la cadena avícola. Obviamente que los productores más concentrados mejoraron con la baja de retenciones. También hay que decir que allí hay casi nula generación de empleo.

La “pesada herencia” y la corrupción

-Desde el oficialismo reconocen que la situación no es la mejor pero hacen referencia a la herencia. ¿Cree que los sectores perjudicados perciben que esto es así?

-En general, entre los ABC de la política está echarle la culpa al anterior cuando hay cambio de signo político. Durante los primeros meses los gobiernos hacen esto mientras se acomodan y después tienen cosas propias para mostrar como éxito. Este gobierno es al revés, cuando más pasa el tiempo más intensifica su crítica a la pesada herencia.

Lo cierto es que los 12 años que gobernamos lo hicimos de manera distinta a la actual. Por eso lo de la herencia no tiene ninguna sustentabilidad. Si alguien empezó a trabajar durante el gobierno de Cristina y pierde el empleo ahora ¿a quién le va a echar la culpa, a nosotros? El tarifazo, por ejemplo, es otra decisión de Macri. Porque es mentira que no lo pagábamos, lo hacíamos de manera distinta. Vos pagabas tu factura un porcentaje por lo que consumías y otro porcentaje porque de tus impuestos, como los de Grobocopatel, iban todos a una torta donde se sacaba para pagar el resto del costo de la energía. Lo que pasa es que eso es fuertemente distributivo. Porque los impuestos están hechos para que el que más tiene más pague, para que de esa manera el Estado pueda ayudar a los que menos tienen. Eso son los subsidios.

-Los casos de corrupción durante los gobiernos anteriores que hoy se investigan ¿hicieron o hacen mella en la imagen del Kirchnerismo?

-Yo creo que hay que diferenciar. El caso López lo condenamos, lo repudiamos, fue un mazazo hacia el interior de nuestro espacio, fuertemente lo criticamos, lo quisimos expulsar del PARLASUR y no pudimos, lo hicimos ahora. Después, que hay una campaña decidida desde el gobierno e impulsada por sectores del partido judicial que tiene que ver con atacar a todas las figuras del Kirchenrismo, fundamentalmente, a la ex presidenta, me parece que es harto evidente. Salen los índices de desocupación y la citan a Cristina a indagatoria. El aparato mediático que enfrentamos es muy potente, seguramente eso en algún sector de la sociedad tiene efecto.

Ahora, yo estoy seguro que el tiempo pondrá las cosas en su lugar. Pero hay una campaña de persecución política que tiene por objetivo sacar a Cristina de la cancha política para impedirle que vuelva a ser candidata. La Argentina es una con Cristina en la cancha, y otra sin ella. Macri sin Cristina hace y deshace a gusto y piacere.

Ya le pasó a Dilma Rousseff, Michel Bachelet, Lula da Silva, Correa y, si vamos a nuestra historia, los sufrieron Irigoyen, Perón, Frondizi. Cada vez que la derecha quiere avanzar utiliza las denuncias de corrupción.

-A propósito de su rol en su momento como jefe de bloque en la cámara de diputados de la nación, hoy se dice que el congreso dejó de ser una escribanía y funciona.

agustin rossi 3
Agustin Rossi en diálogo con Diario Santa Fe.

-Primero hay que decir que Macri tuvo el Congreso cerrado hasta el primero de marzo. Segundo, no hay sesiones ordinarias en la cámara de diputados, hay sesiones especiales que son las que admite el oficialismo. Tercero, hay que decir que el gobierno no tiene mayoría en Diputados, pero logró con alianza del Frente Renovador y sectores del Justicialismo todas las leyes que ha querido.

En nuestro tiempo La Ley de Medios tuvo 137 modificaciones, la 125 que aprobamos terminó siendo una ley distinta a la original, los mismo con la ley de estatización de las AFJP. Se construyen teorías pero no tiene sustento, ese juego les conviene a estos que se llaman opositores responsables. Es todo fulbito para la tribuna. Existe una clase política para oficialista que es convalidante del proceso político de Mauricio Macri. Cuando aparece la realidad como la del tarifazo donde la sociedad civil se organiza, ahí se acomodan. Los dirigentes del Frente Renovador eran condescendientes con el tarizafo, después cambiaron.

El futuro del Peronismo en Santa Fe

-El Peronismo en nuestra provincia ¿Escapa a las distintas visiones que hay en el partido a nivel nacional?

Hay un sector del Peronismo que decide ser el sidecar de Macri, los acompañantes. (Risas). Sin dudas que las misma tensiones que hay nivel nacional existen en Santa Fe, quizás más atenuadas, más respetuosas.

-Usted se mantiene dentro del Kirchnerismo pero, por ejemplo, a Omar Perotti nunca se lo vio cómodo allí y hoy está cerca de Cambiemos.

Esas explicaciones las tiene que dar Perotti. Es cierto que lo votamos nosotros. Yo lo voté y hubiera preferido que él votara de otra manera. Mi voto se vio representado en María de los Ángeles Sacnún y en los diputados del Frente Para la Victoria que votaron en contra de los Fondo Buitre.

Quizás las primarias legislativas del año que viene sean una buena posibilidad para preguntarle a los peronistas santafesinos quieren un peronismo más cercano a Macri o más cercano a Cristina. Yo voy a salir a plantear claramente una identidad cercana a los 12 años de gestión, con ese modelo ideológico.

Veo demasiados caranchos alrededor del Peronismo. Yo creo que no se debe ser furgón de cola ni del Socialismo, ni de Cambiemos. Tiene que tener identidad propia que será como la que yo digo, o como la que dicen otros, pero distinta.

-¿Usted está dispuesto a tomar rol protagónico en ese sector en Santa Fe?

-Creo que el Kirchnerismo tiene que tratar de unirse entre quienes reivindicamos los 12 años de gestión, los creemos en el liderazgo de Cristina, y que tiene que contemplar lo mejor de los 12 años, mejorar lo que se hizo mal y lo que no se hizo.

Yo he sido Diputado Nacional durante 7 años y medio y conozco la tarea, me parece que hice una buena labor allí y creo que la provincia va a necesitar una voz fuerte que defienda a los productores, a los pequeños y mediano empresarios, a los trabajadores y a los desocupados que están afectados por estas políticas y estoy convencido que lo puedo hacer bien. Para saber si voy a ser candidato o no habrá que esperar hasta diciembre o enero del año que viene como para tomar una definición.